sábado, 17 de marzo de 2012

Érase una vez la crisis: Condenados, de Patricia Nasello

Condenados

Creo recordar que fui a su casa un día de invierno. Vi que él estaba solo, sin la compañía de sus amigos de siempre.
—El otro se los llevó —dijo.

Supongo que era junio o julio porque si hago memoria, siento un frío de escarcha cubriéndome los pies. Es posible que yo anduviese buscando las huellas del rapto en esa escarcha, que continuara mi pesquisa dentro de los galpones, escarbando entre las herramientas en desuso. Es posible que caminase hasta los viejos portones de la fábrica abandonada. No sé si fue un delirio pero entonces a mi lado pasó un ser compuesto solo por una cabeza humana de la que salía un vientre enorme —como si el monstruo estuviese preñado— de su ombligo surgían hombres diminutos vestidos de traje y corbata; trotaban a su lado procurando que la bestia no los pisoteara. Tanto esfuerzo elegante causaba gracia. Creo que reí.
Creo que grité mi desconsuelo.

Una mañana el otro vino por él. Era verano. Tomé una piedra, con un cincel grabé su nombre. Y las palabras de costumbre: "otro más."

Patricia Nasello

 

4 comentarios:

  1. Información Bitacoras.com...

    Valora en Bitacoras.com: Condenados Creo recordar que fui a su casa un día de invierno. Vi que él estaba solo, sin la compañía de sus amigos de siempre. —El otro se los llevó —dijo. Supongo que era junio o julio porque si hago memoria, siento un frío.....

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  2. Gracias a ti por colaborar.

    Saludos.

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  3. Me ha gustado mucho.
    Fantasía y originalidad abordar un tema tan serio ;-)
    Saludos.

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