lunes, 8 de noviembre de 2010

El paquete


Llegó a casa con el paquete, impaciente por saber su contenido. Pesaba poco, era pequeño, cuadrado y, debajo del vulgar papel marrón de embalar, notaba algo duro, plástico o madera; por el peso, seguramente sería de plástico.
El cartero había dejado la nota en su buzón esa mañana, mientras se encontraba en el trabajo, pero no ponía remitente, ni daba pista alguna, y él no esperaba ningún paquete.
Ya en su casa, cortó el envoltorio con las tijeras, dejando al descubierto una caja de plástico. La examinó y antes de abrirla, absudarmente, la agitó al lado de su oreja. La caja se abrió y de su interior cayó un objeto que fue a parar debajo de un armario. Se agachó, metió la mano debajo del mueble y a tientas encontró un objeto blando y un poco húmedo. Sintió algo de repugnancia. Tomó el objeto con dos dedos, tratando de tocarlo lo menos posible y en cuanto lo tuvo antes sus ojos lo soltó lleno de asco y horror.
Después se serenó, intentó convencerse de que se trataba de una broma y se agachó para observarlo más detenidamente. Pero no había manera de engañarse, era una oreja humana.
Incapaz de apartar los ojos de aquel órgano incongruente en medio de la alfombra, se tocó la venda que tenía en la cabeza. La herida había vuelto a sangrar.
Fue al bañó, destapó la herida y limpió cuidadosamente el lugar en el que debería estar su oreja izquierda.

3 comentarios:

  1. Gracias por tu visita a mi blog.
    Este micro es muy bueno, magistral. Para mi gusto le sobra la última frase, desde Fue al baño, sin ella ganaría fuerza y se entendería igual de bien.
    Felicidades y un abrazo.

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  2. Soy de la misma opinión que Torcuato. Así todo, la libertad del autor es la libertad del autor y la del lector la del lector. Me ha gustado tu micro. Has ido desarrollándolo poco a poco, sin dejar que el lector lo abandone, que es lo perfecto.

    Blogsaludos

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  3. Gracias por vuestros comentarios, Torcuato y Adivín, las críticas ayudan a mejorar, o deberían hacerlo.
    De todas formas, he vuelto a leerlo y no estoy seguro de que sin la última frase se comprendiera.
    Pero vosotros sois lectores más imparciales que yo, así que seguro que tenéis razón.
    Saludos.

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