jueves, 3 de febrero de 2011

Angustia

Despertó desorientado sin saber donde se encontraba. Abrió los ojos, pero la obscuridad era completa. Con los sentidos algo más despiertos, notó el silencio como si tuviera consistencia, como si pudiera oírlo. Movió las manos y notó a ambos lados una superficie acolchada y rígida; las levantó apenas unos centímetros por encima de su cuerpo y chocaron con una superficie de tacto similar.
La angustia se iba apoderando de él al tiempo que se iba formado en su cerebro la idea de que estaba encerrado en un cajón poco mayor que su cuerpo.
Trató de mantener la calma. Sus manos repasaron las paredes que le rodeaban y la información que llegaba a su cerebro se concretó en una palabra: ataúd. Eso es, estaba en un ataúd.
Con sus manos empujó la tapa hacia arriba, pero apenas se movió. La idea de que podía estar enterrado le produjo un ataque de angustia y comenzó a sudar.
Se calmó un poco. Empujó de nuevo la tapa hacia arriba con una sola mano, con la otra buscó la pequeña rendija que se había abierto y logró sacar los dedos. Los dobló y los deslizó a los largo de la ranura, pero no notó nada. Sintió un cierto alivio, si estuviera enterrado sus dedos habrían tocado la tierra que estaría cubriendo el ataúd.
Oyó el ruido de un motor, sintió una leve vibración y le pareció que se movía. De pronto notó un olor a madera quemada, justo antes de que el extremo del ataúd comenzara a arder. Presa del pánico se puso gritar con todas sus fuerzas, pero unos segundos después un dolor insoportable subió por sus piernas junto con un intenso y desagradable olor a carne quemada y sus gritos se ahogaron en su garganta.
Cuando las llamas alcanzaron las rodillas, su corazón se paró.

5 comentarios:

  1. Información Bitacoras.com...

    Valora en Bitacoras.com: Despertó desorientado sin saber donde se encontraba. Abrió los ojos, pero la obscuridad era completa. Con los sentidos algo más despiertos, notó el silencio como si tuviera consistencia, como si pudiera oírlo. Movió las manos.....

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  2. Angustia y terror, ¡vaya tela con el cuentecito!, está tan bien descrito que se vive.
    Mi enhorabuena por tan magnífico micro.

    Un abrazo

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  3. Muchas gracias, José Vte. tan generoso como siempre.
    Saludos.

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  4. Me has dejado sin palabras. Es horrible, ¡Que horror! (como imagino que esto es lo que pretendias con el relato, mis palabras son un piropo)

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  5. Como un piropo lo tomo, MA.
    Muchas gracias.

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