El tren comenzó a avanzar lentamente. Él, de pié en su vagón, se despedía de ella que le veía alejarse desde el andén. De pronto vió como en su mano levantada se congelaba un adiós. Miró al fondo de la estación y le vió apoyado en la pared debajo del reloj que marcaba una hora incongruente. En ese momento supo que la había perdido.
El tren comenzó a curvarse obligado por los railes y la estación desapareció de su vista. El tren fue engullido por la oscuridad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tardes de fútbol
Siempre se había considerado a sí mismo como un hombre muy sensible. Le gustaban las historias de amor, sobre todo, las de amor incomprend...
-
Desde hacía cuarenta años, él la llamaba cada 25 de agosto a las once en punto de la mañana para felicitarle su cumpleaños y añadir, invaria...
-
La alcantarilla Un día abrió sus manos y de ellas solo salían penas, todo le salía al revés, perdió el trabajo que tanto amaba, perdió su ca...
-
Veía la lluvia golpear con fuerza contra los cristales de la cafetería. Era una tormenta de primavera que le hacía sentir ese extraño vértig...
Información Bitacoras.com...
ResponderEliminarValora en Bitacoras.com: El tren comenzó a avanzar lentamente. Él, de pié en su vagón, se despedía de ella que le veía alejarse desde el andén. De pronto vió como en su mano levantada se congelaba un adiós. Miró al fondo de la estación y le vió apoya.....