Celebraban su cuarto aniversario y a los postres de la cena él le leyó un arrebatado poema de amor que había escrito para la ocasión.
Ella, con los ojos arrasados en lágrimas, le dijo que quería que se dieran un tiempo para replantearse su relación.
Él, con la generosidad que siempre había tenido con ella, le dio el resto de su vida.
domingo, 4 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El supermercado
Llegué al supermercado y nada más entrar me sorprendió el inusual ambiente de euforia que mostraban los clientes, por lo demás, mucho más n...
-
Desde hacía cuarenta años, él la llamaba cada 25 de agosto a las once en punto de la mañana para felicitarle su cumpleaños y añadir, invaria...
-
Llegué al supermercado y nada más entrar me sorprendió el inusual ambiente de euforia que mostraban los clientes, por lo demás, mucho más n...
-
Veía la lluvia golpear con fuerza contra los cristales de la cafetería. Era una tormenta de primavera que le hacía sentir ese extraño vértig...
No hay comentarios:
Publicar un comentario